PSICOTERAPIA

Psicoterapia individual, familiar y de pareja

Acompaño procesos de psicoterapia individual, familiar y de pareja desde una orientación integradora de base humanista, incorporando diferentes modelos de comprensión e intervención en función de cada persona, su historia, sus necesidades y el momento de su proceso.

No se trata de borrar lo vivido. Se trata de integrarlo para que deje de dirigir nuestra vida.

Yassmina Lasso, psicóloga integrativa, en su consulta

Psicoterapia individual de adultos y adolescentes

Acompaño procesos terapéuticos tanto con personas adultas como con adolescentes, adaptando la intervención a las necesidades, el momento vital y, en el caso de la adolescencia, a su etapa de desarrollo.

La terapia individual ofrece un espacio profesional para comprender qué está ocurriendo, qué puede estar sosteniéndolo y cómo podemos abordarlo.

Psicoterapia con adolescentes

La adolescencia es una etapa especialmente significativa en la construcción de la identidad, la autonomía, la pertenencia y la manera de relacionarse con uno mismo y con los demás.

A veces el malestar aparece de forma evidente: ansiedad, tristeza, aislamiento, irritabilidad, dificultades en las relaciones, problemas de autoestima, conflictos familiares o académicos. Otras veces, simplemente aparece la sensación de que algo está cambiando y no sabemos bien cómo acompañarlo.

La terapia ofrece al adolescente un espacio propio donde comprender lo que le ocurre, poner palabras a su experiencia y desarrollar recursos para afrontar aquello que está viviendo.

Mi experiencia clínica y educativa me permite contemplar al adolescente no solo desde lo que ocurre en consulta, sino también desde los diferentes sistemas —familia, escuela y relaciones— en los que está construyendo su identidad.

Yassmina Lasso, psicóloga, en sesión de terapia individual

Aspectos clave del proceso

Valoración inicial

Comprendemos el motivo de consulta, su historia, momento evolutivo, relaciones, contexto y necesidades. Incluye entrevista con los progenitores o responsables legales.

Vínculo y confidencialidad

Construimos un espacio propio, respetuoso y sin juicio, cuidando especialmente la confianza, su autonomía progresiva y los límites profesionales de la confidencialidad.

Familia

Cuando es necesario, incorporamos sesiones de orientación y acompañamiento familiar para comprender qué está ocurriendo y favorecer nuevas formas de relación.

Coordinación

Si el proceso lo requiere y con las autorizaciones correspondientes, podemos coordinarnos con el centro educativo u otros profesionales que estén acompañando al adolescente.

Recursos y autonomía

No trabajamos únicamente sobre el síntoma. Favorecemos regulación emocional, autoconocimiento, autoestima, límites, habilidades relacionales, capacidad para pedir ayuda y desarrollo de criterio propio.

El objetivo no es decirle quién tiene que ser. Es acompañarle mientras empieza a descubrir quién es, qué necesita y cómo quiere relacionarse consigo mismo y con el mundo.

En la edad adulta

Nuestra historia importa, pero no determina necesariamente quiénes somos ni quiénes podemos llegar a ser. Las experiencias tempranas, nuestros vínculos de apego y determinadas experiencias adversas o traumáticas pueden influir en la forma en la que aprendemos a relacionarnos, regular nuestras emociones, protegernos, confiar, poner límites o responder ante determinadas situaciones.

Mirar hacia atrás en terapia no significa buscar culpables ni permanecer anclados en el pasado. Significa comprender qué aprendimos para poder sobrevivir, adaptarnos o pertenecer, y preguntarnos si esas mismas respuestas siguen siendo necesarias en nuestra vida actual.

Trabajamos con la historia cuando es necesario, pero también con el presente: con aquello que sucede hoy en tus relaciones, en tu cuerpo, en tus emociones, en tus decisiones y en la manera en la que te relacionas contigo y con los demás.

Hay momentos en los que sabemos perfectamente qué nos ocurre y, aun así, seguimos reaccionando, relacionándonos o tomando decisiones desde lugares que ya no queremos habitar. Otras veces no sabemos qué está pasando. Solo sabemos que algo no va bien: aparece ansiedad, miedo, tristeza, desregulación, dificultades en nuestras relaciones o síntomas que empiezan a interferir en nuestra vida cotidiana.

No trabajo únicamente con aquello que piensas o puedes explicar con palabras. Contemplamos también tu historia de apego y tus vínculos, tus emociones, tus patrones relacionales, las respuestas de tu cuerpo y la manera en que has aprendido a protegerte y adaptarte a lo vivido.

Porque comprender una experiencia no significa necesariamente haberla integrado.

Yassmina Lasso, psicóloga, acompañando procesos de terapia con adolescentes y personas adultas

¿Qué podemos trabajar en terapia individual?

Acompaño dificultades muy diversas. Estas son algunas de las más frecuentes:

Ansiedad, ánimo y autoestima

  • Ansiedad
  • Estrés
  • Estado de ánimo
  • Miedos y fobias
  • Autoestima
  • Asertividad
  • Relaciones sociales y afectivas

Apego y trauma

  • Trauma relacional
  • Experiencias traumáticas
  • Abuso sexual
  • Estrés postraumático (TEPT)
  • Trauma complejo

Otras áreas de trabajo

  • Sexualidad
  • Conducta alimentaria
  • Control de impulsos
  • Conductas adictivas

Momentos vitales

  • Crisis
  • Pérdidas
  • Separaciones
  • Maternidad
  • Cambios vitales
  • Dificultades para poner límites
  • Patrones que se repiten

En cada caso valoramos las necesidades de la persona y, cuando es necesario, la conveniencia de un abordaje multidisciplinar o la derivación a otros profesionales especializados.

No necesitamos esperar a que exista un diagnóstico para acudir a terapia.

Una psicoterapia adaptada a la persona, no la persona adaptada a una técnica

Mi trabajo integra diferentes perspectivas de la psicoterapia y herramientas específicas de intervención que seleccionamos según las necesidades y objetivos terapéuticos.

Perspectivas

  • Humanista
  • Sistémica
  • Trauma y apego
  • Psicodinámica
  • Análisis transaccional
  • PNL
  • Psicodrama

Herramientas

  • EMDR
  • Brainspotting
  • Regulación emocional y corporal
  • Relajación
  • Recursos experienciales

Siempre dentro de un proceso terapéutico más amplio y no como técnicas aisladas.

Por eso no todas las personas necesitan lo mismo ni todos los procesos siguen el mismo camino. El vínculo terapéutico forma parte del proceso: un encuentro basado en el respeto, la humanidad y la confianza, pero también en la honestidad necesaria para mirar aquello que incomoda, cuestionar lo que sea necesario y trabajar con una dirección compartida.

La herramienta nunca es el centro. Lo es la persona que tengo delante.

Terapia familiar

A veces la dificultad no está en una persona. Está ocurriendo entre nosotros.

Una familia es mucho más que la suma de las personas que la forman. Es una red de vínculos, historias, roles, lealtades, necesidades y formas de relacionarse que se construyen y transforman a lo largo del tiempo. Cuando algo cambia en uno de sus miembros, de alguna manera todo el sistema se mueve.

Por eso, desde una mirada sistémica, no trabajamos únicamente sobre quién presenta el síntoma o quién parece estar generando el conflicto. Intentamos comprender qué está ocurriendo en las relaciones, qué dinámicas se están manteniendo y qué necesita cambiar para que la familia pueda encontrar nuevas formas de relacionarse.

No se trata de buscar culpables. Se trata de ampliar la mirada y poder observar aquello que, cuando estamos dentro del conflicto, muchas veces resulta difícil ver: qué lugar ocupa cada uno, cómo nos comunicamos, qué necesidades no están pudiendo expresarse, qué patrones se repiten y qué estamos intentando resolver —a veces sin conseguirlo— a través de nuestras propias formas de protegernos.

Yassmina Lasso, psicóloga especializada en terapia familiar sistémica

Cuando una familia necesita encontrar otra manera

La terapia familiar puede ser especialmente útil cuando aparecen conflictos recurrentes, dificultades de comunicación, problemas de convivencia, distanciamiento emocional, crisis familiares o dificultades en la relación entre progenitores e hijos.

También puede acompañar momentos de transición que obligan al sistema familiar a reorganizarse: separaciones, familias reconstituidas, llegada de hijos, adolescencia, pérdidas, cambios importantes o situaciones que alteran el equilibrio que la familia había construido hasta ese momento.

En otras ocasiones, es el malestar de uno de sus miembros el que nos invita a mirar el contexto relacional en el que está ocurriendo. El síntoma pertenece a una persona. Comprenderlo puede requerir ampliar la mirada al sistema del que forma parte.

Aspectos clave del proceso

Comprender el sistema

Exploramos la historia familiar, los vínculos, los roles y las dinámicas relacionales para comprender qué está ocurriendo más allá del conflicto visible.

Comunicación y conflicto

Trabajamos nuevas formas de expresar necesidades, escuchar, poner límites y afrontar los desacuerdos sin quedar atrapados una y otra vez en las mismas dinámicas.

Roles, límites y lugares

Observamos cómo se organiza la familia, qué responsabilidades está asumiendo cada miembro y si existen límites, alianzas o posiciones que necesitan reorganizarse.

Vínculo y necesidades

Intentamos comprender qué hay debajo de determinadas reacciones y favorecer relaciones en las que puedan coexistir pertenencia, respeto y autonomía.

Cambio y reorganización

Acompañamos a la familia a construir recursos y acuerdos que puedan trasladarse a la convivencia y mantenerse fuera de la consulta.

No buscamos una familia perfecta. Buscamos una familia capaz de mirarse, comprender lo que está ocurriendo y encontrar una manera diferente de relacionarse.

Terapia de pareja

No se trata de decidir quién tiene razón. Se trata de comprender qué está pasando entre los dos.

Hay relaciones en las que todavía existe amor y, sin embargo, hemos dejado de saber cómo encontrarnos. Las conversaciones terminan siempre en el mismo lugar. Aparecen reproches, distancia, silencios, discusiones que se repiten o heridas que, aunque parecían superadas, vuelven una y otra vez.

A veces uno persigue mientras el otro se aleja. Uno reclama y el otro se protege. Ambos intentan ser escuchados y, sin darse cuenta, terminan atrapados en una dinámica que alimentan juntos y que hace sufrir a los dos.

La terapia de pareja ofrece un espacio para salir momentáneamente del conflicto y empezar a observarlo desde otro lugar. No trabajamos para determinar quién es el culpable. Trabajamos para comprender qué ocurre entre vosotros cuando algo duele, qué necesita cada uno, qué patrones se han ido construyendo y qué posibilidades existen para relacionaros de una manera diferente.

Yassmina Lasso, psicóloga que acompaña procesos de terapia de pareja

Mirar el vínculo, sin perder de vista a las personas

Cada miembro de la pareja llega a la relación con una historia: con una manera aprendida de vincularse, de pedir afecto, de protegerse, de gestionar el conflicto, de acercarse y también de alejarse.

Por eso, muchas veces no discutimos únicamente por aquello por lo que creemos estar discutiendo. Debajo de un conflicto cotidiano pueden aparecer necesidades de reconocimiento, seguridad, autonomía, pertenencia, intimidad o reparación que no están encontrando una manera adecuada de expresarse.

Comprender esos lugares no significa justificar cualquier comportamiento. Significa poder reconocer qué aporta cada uno a la dinámica relacional y qué responsabilidad puede asumir para empezar a transformarla.

Aspectos clave del proceso

Patrones de relación

Identificamos aquellas dinámicas que se repiten y que terminan generando distancia, conflicto o sufrimiento.

Vínculo e intimidad

Exploramos qué ha ocurrido con la conexión emocional, la confianza, el afecto, la sexualidad y las necesidades de cada miembro de la pareja.

Historia y apego

Cuando resulta relevante, comprendemos cómo nuestras experiencias relacionales pueden influir en la manera en que buscamos cercanía, reaccionamos ante el conflicto o nos protegemos dentro de la relación.

Comunicación y límites

Trabajamos para poder expresar necesidades, emociones y desacuerdos con mayor claridad, escuchar al otro y construir límites y acuerdos más conscientes.

Responsabilidad compartida

La terapia no busca culpables ni establece vencedores. Ayuda a que cada persona pueda reconocer su parte y decidir qué está dispuesta a hacer con ella.

Y a veces la pregunta no es cómo seguir. Es si queremos seguir.

La terapia de pareja no tiene como objetivo mantener una relación a cualquier precio.

En algunos procesos trabajaremos para recuperar el encuentro, reparar heridas y construir una relación diferente. En otros, para comprender si el proyecto compartido sigue teniendo sentido.

Y, en ocasiones, el trabajo terapéutico puede ayudar a transitar una separación con mayor consciencia, respeto y cuidado, especialmente cuando existen hijos u otros vínculos que continuarán formando parte de la vida de ambos.

Se trata de poder mirarnos con mayor claridad y decidir qué queremos construir a partir de ahí.

CÍRCULO · Terapia grupal

Terapia grupal online para mujeres: la otra como espejo

CÍRCULO es un proceso de terapia grupal online para mujeres, en grupo reducido y cerrado, acompañado y facilitado por mí. No es un curso ni un grupo de apoyo abierto: es un proceso terapéutico donde el grupo forma parte de la experiencia.

Un espacio de confianza, pertenencia y sororidad para mirarse con mayor profundidad y hacerlo también en relación: sostener y dejarse sostener, explorar cómo nos vinculamos y ensayar nuevas formas de estar con otras sin dejar de estar con una misma.

El grupo es reducido y cerrado —ocho participantes—, con encuentros quincenales a lo largo de cuatro meses.

Qué trabajaremos

  • Autoconocimiento e identidadReconocer nuestras partes y quiénes somos más allá de lo aprendido
  • Apego y vínculosCómo nos acercamos, confiamos, pedimos y recibimos
  • Límites y relacionesOcupar nuestro lugar sin renunciar al vínculo ni a la autonomía
  • Pertenencia y sororidadEncontrarnos con otras sin comparación ni competencia
Testimonios

Procesos acompañados con presencia y respeto

¿No sabes cuál de estos acompañamientos encaja con lo que estás viviendo?

No hace falta que lo tengas claro antes de empezar. Podemos hablarlo en una primera conversación sin compromiso y decidir juntas cuál es el acompañamiento que mejor responde a tu momento.